Masturbación pública no es un crimen, dice Corte Suprema de Italia

La Corte di Cassazione ha declarado que masturbarse en público no es un crimen, siempre y cuando no sea hecha delante de menores de edad, informa CNN.


La corte falló a favor de 'PL' en junio 2015, pero acaba de hacerse pública la información. PL es un hombre (69), descubierto masturbándose frente a estudiantes de la Universidad de Catania, Sicilia. Fue sentenciado en mayo de 2015 a tres meses en prisión y una multa de 3,600 dólares.


Luego de un reforma en las leyes el año pasado, la masturbación pública en frente de menores no es visto como una conducta criminal, pero habrá prisión de hasta cuatro años y medio, si es presenciado por un menor. Por lo que se anuló la sentencia y el caso fue enviado de regreso a las cortes locales de Catania para que determinar la multa administrativa, que oscila entre 5,651 y 33,912 dólares.

De manera que ya no existe cárcel para el individuo que se masturba en público ante un adulto, salvo por una multa. Pero sí lo hace frente a menores de edad tendrá el peso de la justicia.


¿Qué pasa con nuestro mundo?, ¿Nuestras leyes? Bien está escrito:  !!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! (Isaías 5:20-25)

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Lo que oculta la Educación Sexual en las escuelas.

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¡Algo anda mal! El Mundo con su historia de principios democráticos y valores morales está debatiéndose desesperadamente.  Tal parece que ya no somos capaces de controlarnos en nuestra búsqueda de placer, comodidad y ganancia material.

 La Biblia dice: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella...” (2 Ti. 3:1-5).

Sin duda el aumento en la inmoralidad es una señal de los tiempos finales que está cumpliéndose hoy.  Porque cuando hablamos de las señales de los tiempos dadas en la Biblia, tenemos que tener en consideración que la Escritura también afirma que conforme se aproxime el retorno del Señor Jesucristo, éstas irán aumentando en frecuencia e intensidad.  Para comprobarlo sólo tenemos que examinar los últimos  años y así advertiremos cómo esas señales han ido incrementándose cada vez más.

En Mateo 24:8, el Señor Jesucristo le llamó a esta intensificación “principio de dolores”.  El término ilustra, que así como en el alumbramiento los dolores de la mujer van aumentando progresivamente hasta que finalmente nace el niño, eso mismo experimentará el mundo en los últimos días previos al retorno del Señor Jesucristo, y eso es exactamente lo que estamos viendo hoy.

El capítulo 24 de Mateo es uno de los mejores para conocer cómo serán los últimos días, porque allí el Señor explica con detalles, cuál será la condición moral en ese tiempo.  En los versículos 37 al 39, Jesús declara: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.  Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.

También sabemos por la Biblia, que los días de Noé se caracterizaron por el desenfreno y que la sociedad era hedonista.  El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida.  Considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda.

La Biblia dice además, ¡qué Noé era el único hombre justo vivo en ese tiempo!  Por lo tanto, entre más se aproxima el retorno de Jesús, la sociedad cada día, va pareciéndose más a las personas inmorales que vivieron en el tiempo de Noé.

La primera característica dada por el apóstol Pablo en 2 Timoteo 3, para estos últimos días, es que “habrá hombres amadores de sí mismos”, tanto que el amor de muchos se enfriará como dijo el Señor en Mateo 24:12: “Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”Sin el amor por otros, la inmoralidad florecerá.  Hoy estamos siendo testigos de esta falta de amor en el mundo, en la alta tasa de criminalidad, la violencia sin sentido y la falta de amor entre padres e hijos, que resulta en maltrato infantil, pedofilia, incesto, rebelión y aborto.

Estamos viendo la anarquía y la corrupción en todos los niveles del gobierno.  Estamos viendo países que son gobernados por dictadores con puño de hierro.  Y, por desgracia, incluso hasta las naciones occidentales que históricamente han sido bastiones de la libertad, están rápidamente desmoronándose en pedazos debido a la inmoralidad.

Si alguien es un escéptico y necesita prueba de que ha habido un aumento en la inmoralidad, sólo examine las noticias  y lo que esta pasando mundialmente.

La Palabra de Dios habla a las profundidades de nuestro deseo sensual. La verdad de la inconmovible norma divina de santidad se opone a todo acomodo moral. La Biblia ofrece palabras sabias e instructivas, incitándonos a confiar en Dios para librarnos de los deseos mundanos. Los pasajes siguientes revelan el poder destructivo de la lujuria descontrolada y nos señalan hacia la libertad provista por el Señor.

El Pecado de la Lujuria
La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo* de una manera santa y honrosa, sin dejarse llevar por los malos deseos como hacen los paganos, que no conocen a Dios. 1 Tesalonicenses 4:3–5 

Pues ya basta con el tiempo que han desperdiciado haciendo lo que agrada a los incrédulos,* entregados al desenfreno, a las pasiones, a las borracheras, a las orgías, a las parrandas y a las idolatrías abominables. 1 Pedro 4:3 

Ustedes han oído que se dijo: 'No cometas adulterio.' Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón. Mateo 5:27–28

Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19–21 

El Origen de la Lujuria
No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:15–17 

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne, porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais. Gálatas 5:16–17 

Y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Romanos 8:8 

Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Romanos 8:13 

Los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. El ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz, por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden. Romanos 8:5–7 

Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y libertinaje, no en contiendas y envidia Al contrario, vestíos del Señor Jesucristo y no satisfagáis los deseos de la carne. Romanos 13:13–14 

Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Santiago 1:13–14 

El Poder Destructivo de la Lujuria
Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. Santiago 1:15 

Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con los otros... Además, como estimaron que no valía la pena tomar en cuenta el conocimiento de Dios, él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer. Romanos 1:24, 28 

¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios. 1 Corintios 6:9–10 

Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas son puestas como escarmiento, al sufrir el castigo de un fuego eterno, por haber practicado, como aquéllos, inmoralidad sexual y vicios contra la naturaleza. Judas 1:7 

Pero en esta carta quiero aclararles que no deben relacionarse con nadie que, llamándose hermano, sea inmoral o avaro, idólatra, calumniador, borracho o estafador. Con tal persona ni siquiera deben juntarse para comer. 1 Corintios 5:11

¿Por qué, entonces, despreciaste la palabra del Señor haciendo lo que me desagrada? ¡Asesinaste a Urías el hitita para apoderarte de su esposa! ¡Lo mataste con la espada de los amonitas! Por eso la espada jamás se apartará de tu familia, pues me despreciaste al tomar la esposa de Urías el hitita para hacerla tu mujer. 2 Samuel 12:9–10 

¡No, hermano mío! No me humilles, que esto no se hace en Israel. ¡No cometas esta infamia! ¿A dónde iría yo con mi vergüenza? ¿Y qué sería de ti? ¡Serías visto en Israel como un depravado! Yo te ruego que hables con el rey; con toda seguridad, no se opondrá a que yo sea tu esposa. Pero Amnón no le hizo caso sino que, aprovechándose de su fuerza, se acostó on ella y la violó. 2 Samuel 13:12–14 

Consejos Sabios acerca de la Lujuria
Hijo mío, pon atención a mi sabiduría y presta oído a mi buen juicio, 2 para que al hablar mantengas la discreción y retengas el conocimiento. Proverbios 5:1–2 

Al malvado lo atrapan sus malas obras; las cuerdas de su pecado lo aprisionan. Morirá por su falta de disciplina; perecerá por su gran insensatez. Proverbios 5:22–23 

No abrigues en tu corazón deseos por su belleza, ni te dejes cautivar por sus ojos, pues la ramera va tras un pedazo de pan, pero la adúltera va tras el hombre que vale. ¿Puede alguien echarse brasas en el pecho sin quemarse la ropa? ¿Puede alguien caminar sobre las brasas sin quemarse los pies? Pues tampoco quien se acuesta con la mujer ajena puede tocarla y quedar impune. Proverbios 6:25–29 

Pero al que comete adulterio le faltan sesos; el que así actúa se destruye a sí mismo. Proverbios 6:32 

Con palabras persuasivas lo convenció; con lisonjas de sus labios lo sedujo. Y él en seguida fue tras ella, como el buey que va camino al matadero; como el ciervo que cae en la trampa, hasta que una flecha le abre las entrañas; como el ave que se lanza contra la red, sin saber que en ello le va la vida. Proverbios 7:21–23 

Dejen su insensatez, y vivirán; andarán por el camino del discernimiento. Proverbios 9:6 

Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto. Proverbios 10:9 

El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría. Proverbios 10:23 

El Señor aborrece a los de corazón perverso, pero se complace en los que viven con rectitud. Proverbios 11:20 

Maneras de Tratar la Lujuria
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Romanos 8:1 

Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir. 1 Corintios 10:13 

Por tanto, también nosotros, que estamos rodeados de una multitud tan grande de testigos, despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Así, pues, consideren a aquel que perseveró frente a tanta oposición por parte de los pecadores, para que no se cansen ni pierdan el ánimo. En la lucha que ustedes libran contra el pecado, todavía no han tenido que resistir hasta derramar su sangre. Y ya han olvidado por completo las palabras de aliento que como a hijos se les dirige: "Hijo mío, no tomes a la ligera la disciplina del Señor ni te desanimes cuando te reprenda, porque el Señor disciplina a los que ama, y azota a todo el que recibe como hijo. Hebreos 12:1–6 

Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón! Reconozcan sus miserias, lloren y laméntense. Que su risa se convierta en llanto, y su alegría en tristeza. Humíllense delante del Señor, y él los exaltará. Santiago 4:7–10 

Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo, manteniéndose firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos. 1 Pedro 5:8–9 

No sigas la senda de los perversos ni vayas por el camino de los malvados. ¡Evita ese camino! ¡No pases por él! ¡Aléjate de allí, y sigue de largo! Proverbios 4:14–15 

El camino del hombre recto evita el mal; el que quiere salvar su vida, se fija por dónde va. Proverbios 16:17

Sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno, eviten toda clase de mal. Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser espíritu, alma y cuerpo irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:21–23 

Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios. 1 Corintios 6:18–20 

Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio. 2 Timoteo 2:22

Pase lo que pase, compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo. De este modo, ya sea que vaya a verlos o que, estando ausente, sólo tenga noticias de ustedes, sabré que siguen firmes en un mismo propósito, luchando unánimes por la fe del evangelio. Filipenses 1:27 

La lujuria mantiene poder sobre nosotros cuando sometemos a su autoridad mundana. Permitir que cualquier tipo de pecado se siente sobre el trono de nuestra vida trae desgracia y destrucción. En cambio, Cristo reina sobre nuestras vidas y el Espíritu Santo nos da el poder para vencer las tentaciones. Cuando "corremos con perseverancia la carrera", Dios dirige nuestro camino a través de los peligros de la vida y aun más allá de la carga del pecado sexual.

Es cierto que el SEXO es una bendición del creador, pero dentro del matrimonio, y aún así, tiene que ser con respeto hacia nuestra pareja y hacia las leyes divinas. La Biblia enseña al respecto lo siguiente:

1 Tesalonicenses 4:4-5 “Que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios”.

Hechos 15:20  “sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre”.

1 Corintios 6:13 “Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo”.

2 Corintios 12:21 “que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”.

Colosenses 3:5  “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”.

La pornografía lastima la imagen del hombre, que es hecho a la imagen de Dios, y coloca a la mujer como un objeto del hombre, la cual la puede usar y desechar una vez satisfecho su instinto animal, y tristemente hoy en día hay mucha gente que están ATADOS a este pecado sexual.