El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se ha pronunciado contra la despenalización del aborto en el marco de la reforma al Código Penal del país. “Creemos en Dios y por ello amamos y defendemos la vida”, ha sentenciado.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se ha pronunciado contra la despenalización del aborto y ha asegurado que sólo Dios da la vida “y solo Él la puede quitar”.

 

En recientes declaraciones a la prensa local, Hernández ha destacado que “el pueblo hondureño se está haciendo sentir” a través de manifestaciones y comunicados, y advertido que de aprobarse esta propuesta en el Congreso podría recurrir al veto.

 

 

“Ustedes ya saben cuál es el instrumento jurídico que el presidente tiene para detener cualquier decisión de esas que no vaya de acuerdo con nuestra concepción, que es el respeto a la vida que solo Dios nuestro Señor la puede dar y solo Él la puede quitar”, señaló.

 

En el marco de la reforma al Código Penal de Honduras, algunas organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, han promovido en el Congreso Nacional la despenalización del aborto en el país para las causales de violación, malformación fetal o riesgo de salud de la madre.

 

 

Más de 20 plataformas hondureñas, entre ellas la Universidad de Honduras, Alianza por la Familia y el Grupo de Estudios de Bioética, han expresado su rechazo al intento de despenalizar el aborto en Honduras

Fuente: El Heraldo de Honduras

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 La Biblia nunca menciona específicamente el problema del aborto. Sin embargo, hay numerosas enseñanzas en la Escritura que hacen totalmente claro la visión de Dios sobre el aborto. Jeremías 1:5 nos dice que Dios nos conoce antes de formarnos en el vientre materno. El Salmo 139:13-16 nos habla del papel activo de Dios en nuestra creación y formación en la matriz. Éxodo 21:22-25 prescribe el mismo castigo para alguien que cause la muerte de un bebé en el útero que para alguien que cometa un asesinato. Esto indica claramente que Dios considera a un bebé en la matriz del mismo modo que lo hace con un ser humano plenamente desarrollado como adulto. Para el cristiano, el aborto no es un asunto de elección de los derechos de la mujer. Es un asunto de la vida o la muerte de un ser humano hecho a la imagen de Dios. (Génesis 1:26-279:6).

El primer argumento que se levanta siempre contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Qué sucede en los casos de violación y/o incesto?” Tan horrendo como sería el quedar embarazada como resultado de una violación y/o incesto, ¿es el hacer asesinar a un bebé la respuesta? Dos errores no hacen un acierto. El niño que llega a ser el resultado de violación y/o incesto puede ser dado en adopción a una amorosa familia que no haya podido tener hijos propios – o el niño puede ser criado por su madre. Nuevamente, el bebé no debe ser castigado por los actos malvados de su padre.

El segundo argumento que usualmente se levanta contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Y qué sucede cuando la vida de la madre está en riesgo?” Honestamente, esta es la pregunta más difícil de responder en el tema del aborto. Primero, recordemos que esta situación es la razón tras menos de una décima del uno por ciento de los abortos hechos en el mundo actual. Hay muchísimas más mujeres que tienen abortos porque no quieren “arruinar sus cuerpos” que mujeres que tienen un aborto para salvar sus propias vidas. Segundo, recordemos que Dios es un Dios de milagros. Él puede preservar la vida de una madre y su bebé, a pesar de que todos los pronósticos médicos estén en su contra. Aunque finalmente, esta pregunta solo puede ser decidida entre el esposo, la esposa y Dios. Cualquier pareja que enfrente esta extremadamente difícil situación deberá orar al Señor por sabiduría (Santiago 1:5) para saber lo que Él quiere que hagan.

En el 99% de los abortos ejecutados en el mundo actual, la razón es “control natal retroactivo.” Una mujer y/o su pareja deciden que no quieren al bebe que han concebido. Así que deciden terminar la vida de su hijo, en vez de enfrentarse con la responsabilidad. Esta es una maldad extrema. Aún en el 1% de las situaciones más difíciles, el aborto nunca debe ser la primera opción. La vida de un ser humano en la matriz vale cualquier esfuerzo que le permita llegar al término de su proceso de nacimiento.

 

Job 12:10 que “En su mano está el alma de todo ser viviente y el soplo de todo ser humano”Pero también dice “No mataras” Deuteronomio 5:17.

 

Éxodo 23:26 “No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días.”

 

La Biblia dice: “He aquí, los hijos son una herencia del Señor: y el fruto del vientre es su recompensa” (Salmos 127: 3). Si los niños son una herencia o recompensa por los padres, el aborto destruye la recompensa dada por Dios.

Es cierto que en algunos países han legalizado el aborto. Pero de ninguna manera pueden alterar la Palabra de Dios. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

Muchos dicen que un aborto no tiene vida. Vamos a ver que piensan estos estudiosos:

(Profesor Botella Llusiá, Presidente de la Real Academia Nacional de Medicina, Catedrático de Ginecología y ex-Rector de la Universidad de Madrid) “Soy biólogo y puedo afirmar que cuando el óvulo y el espermatozoide se unen ya se ha originado una nueva vida. Molecularmente hablando, aquello no es una prolongación de la madre, no es un apéndice que pueda ser extirpado sin más. Es un individuo nuevo, y a menos que neguemos la definición misma de la humanidad y sus derechos, no podemos atentar contra él. El momento clave es pues el de la concepción. Entonces comienza la aventura humana. Y la evolución del ser humano proseguirá sin cesar hasta la muerte. Embrión, feto, recién nacido, niño, joven, adulto, anciano, todo es el mismo individuo en diferentes edades”. 

(Profesor Alfred Kastler, ganador del Premio Nobel de Física)“La ciencia ha demostrado que “la vida humana comienza en el momento de la fecundación, en el momento de la fusión del espermatozoide con el óvulo” 


Para aquellos responsables de un aborto – el pecado del aborto no es menos perdonable que cualquier otro pecado. A través de la fe en Jesucristo, cualquier y todos los pecados pueden ser perdonados (Juan 3:16Romanos 8:1Colosenses 1:14). Una mujer que ha tenido un aborto, o un hombre que ha animado al aborto, o aún un doctor que ha ejecutado uno – todos pueden ser perdonados por la fe en Cristo Jesús.