Mujer que se proclama ser el Cristo:

        "MelquisedecLisbet o CristoLisbet"

 

 

Jesús advirtió  que  en los últimos  días  aparecerían  falsos  Cristos,

los cuales se disfrazarían como el Mesías  y clamaría ser el salvador

del mundo. Está en la Biblia, en Mateo 24:4 y 5 “Respondiendo Jesús

les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi

nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.”

 

 

Una cubana, viuda de un predicador puertorriqueño, ahora dice ser la esposa de Dios. Tiene creyentes: cerca de 300 solo en Venezuela. De este país y otros de la región envían diezmos en su nombre, que en realidad llegan a una empresa de telecomunicaciones en Houston, Texas.

 

Lo primero  que se observa  al entrar a este salón amplio, sin

ventanas  es  la imagen  de  un globo terráqueo marcado,  en

rojo,  con un 666.   Las  personas  que van  llegando de a poco

a este  lugar,  un edificio  gris ubicado  entre  las calles Santo

Tomás  y  Porvenir de la  parroquia  La Candelaria,  al centro

norte de Caracas  llevan tatuado,  en diferentes formatos,  el

mismo número: el 666 en la muñeca, el 666 en el hombro, el

666 en el tobillo, en el brazo, en el antebrazo.   También una

M y una L, con coronas encima.

 

Rey de Salem es un culto derivado de la antigua congregación Creciendo en Gracia, que dirigía desde los años ochenta el puertorriqueño José Luis De Jesús Miranda, hoy fallecido. Los promotores y seguidores se apoyan en “evidencias” bíblicas, que consisten en interpretaciones de aparentes rasgos femeninos en las referencias a Jesucristo.  Consideran que la crucifixión, entonces, fue un acto de violencia de género: el asesinato de una mujer, que estaba embarazada.  Y aseguran que Cristo, en persona, ha vuelto a la tierra: Lisbet García De Jesús. Cubana, 43 años, residente en Estados Unidos, viuda de un líder religioso internacional; es casi lo único que se conoce.  Su vida está cubierta con un velo de misterio y, sin embargo, arrastra a cientos de seguidores alrededor del mundo. 

 

“El mundo ha desconocido el Orden de MelquisedecLisbet, en el que Dios no es un ser aislado y masculino, sino el esposo de un ser de idéntica soberanía a él”.  El mensaje aparece en la página web de esta organización impulsada en Estados Unidos desde 2013, y cuya creencia diferencial es la de que las religiones tradicionales ocultaron por siglos la verdad sobre Cristo: no era hombre sino mujer; no era hijo de Dios sino su esposa. Y que Dios, a su vez, es “dos en uno”: él cuyo verdadero nombre sería Melquisedec y su pareja Cristo que se llamaría Lisbet.  Por eso, ella se hace llamar “CristoLisbet”. 

 

Rey de Salem tiene una página web, una televisión, una radio, así como también desde finales de 2015 espacios en emisoras y diarios de distintos países de América. En Estados Unidos hay grandes vallas con la imagen de “CristoLisbet”.  Les dice a sus seguidores que con solo escucharla estarán a salvo, porque ella es la resurrección.  Pero ese contacto sólo es posible a través de videos, en los que habla por no más de 25 minutos.  Son publicados en Internet, producidos desde un estudio en Houston, Texas al suroeste de Estados Unidos y proyectados dos veces por semana en las 193 sedes de la congregación, distribuidas en 21 países de América y Europa. Muchos la ven, pocos la conocen. 

 

Cuando llegan los bendecidos como se llaman entre sí quienes pertenecen a este credo se saludan deseándose “la mejor tarde” y con un gesto: llevan a su frente los dedos índice y medio, y luego los bajan.  Parece el saludo militar, pero es menos rígido.  Se acostumbra desde los tiempos de Creciendo en Gracia y significa que la doctrina se ocupa de la mente, no de la carne. 

 

La sede principal de Rey de Salem en Venezuela está a varias cuadras del casco histórico de La Candelaria.  Las calles Santo Tomás y Porvenir son solitarias, están llenas de basura y los negocios vecinos bajan las rejas de seguridad las santamarías, como se les conoce en Venezuela con espíritu también devoto antes de caer la noche.  Nadie que pase frente a este edificio podrá sospechar que aquí un grupo de personas se reúne para escuchar y alabar a quien, según ellos, es Cristo en su segunda venida: no hay un aviso que indique que acá funciona un credo religioso.

 

Cada miércoles y domingo, comienza el servicio a las 6:15 de la tarde al que llaman “manjar” o “maná fresco”.  Cada sesión consiste en la transmisión de un video pregrabado.  En la pantalla aparece una coletilla, en la cual un presentador de voz grandilocuente, la anuncia: “Ella es la que venció el engaño de la mente carnal.  CristoLisbet, con su aparición, sacó a la luz la vida y la inmortalidad, es la transformación”.  Y entonces los presentes, de pie, repiten a coro el lema que los identifica: “Por Melquisedec, por Melquisedec CristoLisbet, por nuestra Madre y por nuestro Padre. Amén, aleluya”.

 

Antes de que Lisbet aparezca en pantalla, hay unos minutos de alabanza: mientras suenan canciones en diferentes ritmos, balada, cumbia, reggaetón, en la pantalla se proyectan las letras, como en un karaoke, y los fieles aplauden y cantan.

 

Después de los minutos de alabanza, comienza un resumen del tema pasado. Lo que sigue parece un noticiario: se transmiten testimonios de creyentes de Argentina, de Estados Unidos, de Guatemala; después el presentador destaca que el credo tiene presencia en varios canales de Puerto Rico y Estados Unidos. Luego anuncia que es momento de la siembra: depositar en unas bolsas de terciopelo el diezmo. Y, al fin, casi una hora después de haber comenzado el servicio, aparece Lisbet con el tema del día: una toma de plano medio la muestra en un set de televisión iluminado por focos azules. Al fondo del estudio, una pantalla con las letras “M” y “L” (iniciales de Melquisedec Lisbet). Está sonreída, maquillada, lleva el cabello suelto, secado. Cuando habla, lo hace con una fluidez que denota que, en verdad, está leyendo un guión. No tiene la cadencia, ni las repeticiones, ni las muletillas propias de la oralidad espontánea.  Parece una presentadora de noticias.  Los que la escuchan observan con atención, y algunos toman apuntes.  El video finaliza con una canción en ritmo de reggaetón, y los asistentes dejan la sala de inmediato. Hasta el domingo.

 

En Venezuela, Rey de Salem tiene 13 sedes en 9 estados: tres en Portuguesa, dos en Anzoátegui, dos en Lara y una en Barinas, Carabobo, Cojedes, Zulia, Táchira y Distrito Capital. Es el sexto país con más centros de congregación.  La sede principal de la congregación está en Houston como una empresa de telecomunicaciones.  Está representada por Álvaro Albarracín, catalogado desde los tiempos de Creciendo en Gracia como “empresario de empresarios”. Fue uno de los principales músculos financieros de José Luis y hoy, a diferencia de otros que desertaron tras su muerte, es uno de los defensores de Lisbet como heredera del credo.  Es él quien figura al frente de Rey de Salem, TV and Radio Production, el centro de todo. 

 

Albarracín es un empresario de origen colombiano, radicado en Miami desde los 14 años, reconocido en el negocio digital.   En el 2002 fue galardonado con el Premio Empresario del Año de la revista Hosting por liderar el mercado de creación y mantenimiento de páginas web.  Su negocio creció progresivamente, con grandes inversionistas como Silicon Valley Bank, Crossbow Ventures y Sun Microsystems, y socios como Microsoft, IBM e Intel.  Por su éxito, algunos medios se referían a él como “el que pudo convertirse en un Bill Gates”.  Tomó, sin embargo, el camino de José Luis: se separó de su esposa, vendió su compañía y dedicó su tiempo y trabajo a Creciendo en Gracia.  Hoy tiene al menos 14 empresas inactivas en EEUU, según bases de datos públicas.

 

Desde Creciendo en Gracia, Albarracín coordina la recepción de los donativos: en Houston reciben los diezmos, en dólares, que envían los seguidores de todo el mundo. Desde Caracas se transfieren, a una tasa cambiaria no oficial, los aportes de todas las sedes del país. Además, la página web precisa otras formas de pago: con tarjeta de crédito Visa, Mastercard, American Express o por Paypal.

 

 Silvio miembro de la secta trabaja como tatuador, lleva impreso el rostro de José Luis en uno de sus brazos, además del 666 en el otro.  Antes, en Creciendo en Gracia, se tatuaban la cifra invocando una referencia bíblica del Apocalipsis; ahora, dicen que ese número, además, refiere la cantidad de letras de las palabras: Cristo, Lisbet y García. “Así como sellan al ganado, yo lo tengo porque significa que somos de ella”. 

 

 La página web www.reydesalem.com ha roto un récord de visitas: 12 mil en un mes.  Lo que sigue son los testimonios de Argentina, Italia, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Colombia, España. Y al final, de nuevo, Lisbet: el mismo set, la misma sonrisa, la misma cadencia al hablar.

 

Todo comenzó en 1986, cuando José Luis De Jesús Miranda fundó, en un almacén de Miami, Florida, la iglesia Creciendo en Gracia.  Primero, en 1991, se presentó como una figura divina, llamada “El Otro”, destinada a preparar el regreso de Cristo. Desde entonces, su iglesia comenzó a ganar seguidores en varios países de habla hispana, como Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Venezuela.  Después, en 1998, aseguró ser la reencarnación del apóstol Pablo, hasta que en 2004, en Venezuela, durante una cumbre del credo celebrada en el Hotel Hilton de Caracas (hoy, Alba Caracas), se autoproclamó Jesucristo. 

 

Antes, según sus propias declaraciones, había sido católico, pentecostal y bautista; y llevó una vida de delincuente adicto a la heroína, delitos de robo, encarcelamiento, hasta que, a principios de los setenta, habría tenido una visión celestial. “Me tomó tiempo para aprender, pero soy lo que esperaban y lo que han estado esperando durante 2.000 años”, “el espíritu que hay en mí es el mismo espíritu que estaba en Jesús de Nazaret”, "hoy acuso públicamente que todas las religiones han mentido al mundo”, afirmaba mientras ganaba fama. 

 

En 2007 ya popularmente conocido como “Papi”, y con seguidores en más de 25 países, una página web, un canal en Colombia cambió de nuevo su identidad: dijo ser el Anticristo.  Adoptó la cifra 666 como su sello y predicó la inexistencia del pecado y del diablo.  Prometió que él y sus adeptos alcanzarían la inmortalidad en junio de 2012; que atravesarían paredes y tocarían el fuego sin quemarse.  Sin embargo, al año siguiente, en agosto de 2013, los medios comenzaron a reportar su fallecimiento por cirrosis hepática en un hospital de Sugar Land, en Texas.  Entonces, sus colaboradores más cercanos lo negaban, pero una de sus ex esposas, Josefina Torres una reconocida presentadora de televisión colombiana, confirmaba la noticia. “Lo amé, pero dañó su cuerpo con tanta tomadera y drogas”, dijo al periodista peruano Jaime Bayly.  Fue tres meses después cuando Creciendo en Gracia lo informo.

 

 

Para el momento de su fallecimiento, continuaba casado con su tercera esposa, Lisbet.  Al tercer día de su muerte, ella apareció en un video diciendo que José Luis había resucitado en su mente y le había revelado el nombre de Dios.  Al poco tiempo, otra vez tras las cámaras, dijo que ella era Cristo.  Al otro extremo del mundo, ya había ocurrido una historia similar: en Corea del Sur, tras la muerte del fundador de la Iglesia de Dios (Ahn Hong-Sahng), su esposa, Zhang Gil-Ja, se autoproclamó como la Madre Espiritual.

 

La muerte de Miranda fue noticia en Telemundo y muchos otros medios de EEUU.  En la era de Lisbet las reglas son distintas. José Luis predicaba con soltura en escenarios, cumbres mundiales, giras, entrevistas con periodistas. Ella sólo habla a través de las producciones audiovisuales. 

Falsa profeta que se presenta como Dios

La mujer que se cree el mismo Dios y dice haber creado el universo

El mesias prometido es cristo lisbeth. El cumplimiento de la promesa

Cristo "Lisbeth" la mujer que se proclama ser cristo. Y que sus seguidores la llaman "Nuestra Madre",  ahora dice que ella es El Mesías y que ella es el cumplimiento de la promesa biblica.

Secta "Rey de Salem" tatúa el 666 a niños de Perú

Seguidores y niños son tatuadoscon el 666 por la secta religiosa "Rey de Salem", según denuncia un programa de televisión de Perú.

El programa "Reporte Semanal" de Lima, indica que los seguidores de este grupo en diferentes ciudades del país, tatúan a sus hijos por mandato de la iglesia "Rey de Salem", entidad que antes se llamaba "Creciendo en Gracia", que fue fundado por el ya fallecido José Luis De Jesús Miranda.

El reportaje también revela, que la señora Verónica Pachas, viene luchando siete años contra esta secta, para que sea sancionada por las autoridades, sin tener el apoyo de ninguna institución del Estado. Pachas ha denunciado a los líderes de esta secta en Perú, por esta práctica violenta hacia los niños y por obligar a tatuarse la marca 666.

Los seguidores de este grupo creen que Miranda es Melquisedec y su viuda Lisbet es Cristo, y que ambos son Dios. Lisbet es llamada "nuestra madre", la "reina", y dicen que ella da a conocer las últimas "revelaciones" de Melquisedec (osea de Miranda).

"Cristo Lisbet" afirma que puede añadir y quitar a la Biblia

Lisbet García, viuda de José Luis De Jesús Miranda, afirma que tiene la potestad de añadir y quitar palabras a laBiblia, sin recibir las plagas que menciona Apocalipsis 22:19.

Es increíble cómo alguien se puede atrever hacer semejante afirmación, cuando sabemos que la Biblia contiene el mensaje de Dios y nadie puede añadir y quitar.

Sin duda, estamos frente a una falsa profeta que engaña a sus seguidores con nuevas "revelaciones", pero lo más triste es que tiene muchos adeptos que creen todo lo que les dice,sin ningún cuestionamiento a la luz de la Biblia e incluso la llaman "nuestra madre".

En el video se ve a Lisbet que dice: "Ya sabemos que la Biblia no está escrita en el orden correcto", y añade: "Yo soy el ángel de librito, la única que puede añadirle y quitarle sin recibir plagas en contra de mí".

Tras la muerte de su esposo, Lisbet heredó la dirección de la organización "Creciendo en Gracia", quien le cambió el nombre a "Rey de Salem". También se proclamó como el Arcángel Miguel y dice ser Jesucristo.

Cristo Lisbet: Vienen mis Juicios a la Tierra, sólo los que crean en mí permanecerán

La falsa profetisa admite que se acercan días terribles a la tierra como parte de sus juicios, en especial para probar a todos sus fieles y demostrarles que quienes han creído en ella escaparán del tormento y verán la gloria de Melquisedec Lisbet.

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