Kenneth Copeland (nacido el 6 de diciembre de 1936 en Lubbock, Texas) profesor, predicador, cantante, tele-evangelista, actor y autor. Es un destacado y muy controversial evangelista de la televisión y el fundador de una organización cristiana llamada Kenneth Copeland Ministries. Difusor de la conocida "Teología de la prosperidad"

Kenneth Copeland era un cantante pop próspero antes de dedicarse a lo largo de su vida al ministerio a raíz de su conversión el 2 de noviembre de 1962. En el año de 1960, fue piloto de Oral Roberts. Copeland asistió a la Universidad Oral Roberts en Tulsa, Oklahoma. Más tarde estudió otro evangelista Pentecostal, Kenneth E. Hagin fundador de RHEMA Biblia Centro de Formación y RHEMA Biblia Iglesia en Broken Arrow, Oklahoma.

Su ministerio se expande a través de la década de 1970, y en 1979, "La voz de victoria del creyente" apareció por primera vez en las ondas. Con sede en Newark, Texas, tiene oficinas internacionales en Alemania, Australia, África, Canadá, Europa y Ucrania. Según Kenneth Copeland Ministries, también participan activamente en el ministerio ayudando a los presos en 23 países.

Kenneth Copeland Ministries tiene su sede en Fort Worth, Texas. Durante un cuarto de siglo Copeland ha realizado una celebración anual de una semana de duración, llamada "Convención de Creyentes", tanto de California y Fort Worth. En los últimos años, sus parejas de sermones regulares en estos eventos han sido Creflo A. Dólar, Jesse Duplantis, y Jerry Savelle, junto con su esposa Gloria.

No hace falta decir que él es un héroe para millones dentro del movimiento ‘Palabra de Fe’, pero de ninguna manera es un portavoz de la fe evangélica. Fuera de los círculos de la Teología de la Prosperidad, Copeland ha sido constantemente criticado por los pensadores protestantes clave como un hereje, un falso profeta y un ministro de otro Evangelio. Copeland es quizás más conocido por su controvertida visión de que la voluntad de Dios para todos los creyentes es la salud y la riqueza. Estas bendiciones son asignadas a través del poder de la confesión positiva y la fe. Los creyentes nunca deben ser pobres o estar enfermos - razona Copeland – dado que son “pequeños dioses”. Probablemente no debería ser una sorpresa que alguien tan teológicamente desequilibrado como Copeland reciba con tanta alegría el beso amistoso del Vaticano.

El Papa Francisco y el predicador tejano del movimiento de la prosperidad ‘Palabra de Fe’ Kenneth Copeland han intercambiado unos vídeos muy cordiales bendiciéndose el uno al otro en la búsqueda de un nuevo entendimiento ecuménico entre el Catolicismo Romano y la Renovación Carismática. Por mediación de su amigo mutuo - el obispo Tony Palmer – ambos hombres se han tomado la molestia de subrayar su aprecio el uno por el otro, centrándose en la necesidad de la unidad espiritual en la iglesia contemporánea. La grabación de Francisco se centró en el gozo y la nostalgia que siente por sus “hermanos separados” del mundo carismático. Gozo, porque sabe que Dios está obrando entre ellos, y nostalgia porque anhela que las barreras que hay entre ellos sean superadas para que puedan abrazarse libremente entre sí y llorar juntos de amor de la misma manera que lo hicieron José y sus hermanos cuando se reencontraron en Egipto. Concluyó su breve reflexión pidiendo las oraciones de Copeland, diciendo: “Les pido que me bendigan y yo os bendigo. De hermano a hermano os abrazo”. La iglesia de Copeland respondió con entusiasmo poniéndose en pie y aplaudiendo al ver el mensaje en una pantalla gigante. El ministro del movimiento ‘Palabra de Fe’ invitó a Tony Palmer a grabarle en su teléfono móvil agradeciéndole al Papa, desde lo más profundo de su corazón, por su conmovedor vídeo. Le aseguró a Francisco que, efectivamente, había orado por él y que él consideraba su bendición como muy importante. Su congregación clamó, "¡Bendito seas!" después de que Copeland dedicara a Francisco un pasaje de Efesios 4 sobre la unidad de la iglesia. Sus palabras finales fueron: “El cielo está regocijándose por esto, Cuando entramos en el ministerio, hace 47 años, esto era imposible” (refiriéndose, por supuesto, al diálogo Católico-Carismático).
 

2 Corintios 6:14-18 No os juntéis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tienes la justicia con la injusticia? ¿y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el infiel? ¿Y qué concierto el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré á vosotros Padre, Y vosotros me seréis á mí hijos é hijas, dice el Señor Todopoderoso.

entre las colinas ondulantes del norte de Texas, el tele evangelista Kenneth Copeland ha edificado un imperio religioso, enseñando que Dios quiere que sus seguidores prosperen. A través de los años, un círculo de familiares y amigos de Copeland ha logrado eso mismo, conforme a hallazgos de Prensa Asociada. Entre ellos figura el cuñado, con un trato lucrativo de hacer corretaje del tiempo en televisión para Copeland, el hijo, quien adquirió terreno perteneciente a la iglesia para su negocio ranchero, viéndolo cuadruplicar en valor, y miembros de la junta, quienes han sido pagados, entre todos, cientos de miles de dólares por sus intervenciones en eventos relacionados con la iglesia.

Aseguran oficiales de la iglesia que ninguno se beneficie impropiamente por sus vínculos con el vasto ministerio evangélico de Copeland, el cual reclama 600.000 suscritores, en 134 países, para su revista principal Voz de victoria del creyente. La junta de directores toma decisiones sobre asuntos importantes, dicen ellos. Sin embargo, los reglamentos de la iglesia conceden a Copeland el derecho de veto en lo concerniente a decisiones de la junta.

Mientras Copeland insiste que el ministerio cumple con la ley, expertos independientes sobre impuestos, quienes examinaron información obtenida por Prensa Asociada mediante entrevistas, documentos de la iglesia y récords públicos, dudan de ello. Dicen que la red de compañías y organizaciones sin fines de lucro asociada con el tele evangelista da lugar a que se cuestione la integridad del ministerio.

‘Aquí, hay demasiados familiares, por mucho’, dijo Frances Hill, profesor de derechos de la Universidad de Miami, y especialista en leyes sobre impuestos para organizaciones sin fines de lucro. ‘Hay demasiado dinero desparramándose por dondequiera, y demasiado desparramándose entre personas con afiliaciones traslapadas y lealtades por sangre, amistad o meramente por vínculos formados a través de los años. Sobre todas estas relaciones se levantan banderas coloradas de sospecha.’ Ni Kenneth Copeland, ni su hijo, John, director administrativo del ministerio, respondieron a peticiones por entrevistas.

Kenneth Copeland, es un pionero del evangelio de prosperidad, según el cree que los creyentes son destinados a prosperar espiritual, física y financieramente –y compartir sus riquezas con otros.  El recinto de 1.500 acres (cuerdas) que posee su ministerio en las afueras de Fort Worth (Texas) da testimonio de su éxito. El mismo incluye una iglesia, una pista de aterrizaje privada, un hangar para los aviones del ministerio y una mansión valorada en $6.000.000.00 de dólares, propiedad de la iglesia.

Siendo ya una figura bien conocida, durante meses recientes Copeland ha sido sometido a mayor escrutinio. Él es uno de los blancos de una investigación del Comité Senatorial de Finanzas sobre alegaciones de gastos cuestionables y contabilidad financiera descuidada en seis grandes organizaciones de tele evangelistas que predican la teología de salud y riquezas. Todas ellas niegan haber infringido la ley, pero Copeland es quien ha resistido más tenazmente, rehusando responder a la mayoría de las preguntas hechas por el senador republicano Chales Grassley, de Iowa, arquitecto de la investigación.

Kenneth Copeland Ministries, en la actualidad una operación con 500 empleados y un presupuesto por decenas de millones de dólares, ha ganado simpatizantes mundialmente mediante conferencias, una red de peticiones por oración, obras a favor de víctimas de desastres, revistas y programas de televisión.

Bajo el código sobre impuestos, Kenneth Copeland Ministries es organizado como una iglesia, y así se beneficia de un nivel de privacidad no concedida a grandes grupos seculares o religiosos de categoría sin fines de lucro, los que han de divulgar sus presupuestos y salarios pagados. Según el código federal sobre impuestos, el pago que reciben pastores ha de ser ‘razonable’.  El salario actual de Copeland no es dado a conocer por su ministerio. Sin embargo, en una aplicación para exención contributiva, la iglesia reveló que sus ingresos para 1995 eran de $364.577.00 de dólares; Gloria, la esposa de Copeland, ganó $292,593.00 de dólares. Es preciso tener presente, con todo, que la familia Copeland tiene negocios no relacionados con la iglesia.

Douglas Neece, cuñado de Gloria Copeland, es presidente de Integrity Media, la que hace un rol, importante pero poco conocido, en el mundo de tele evangelismo. Compra tiempo en emisoras de televisión para el ministerio. En una entrevista, Neece dijo que el ministerio de Copeland representa un poco más del 50 % de transacciones realizadas por Integrity Media.

Douglas Neece dijo que su empresa cobra (al ministerio de Copeland) una comisión ‘fuertemente reducida’ por debajo de la taza del 15 % de la industria. ‘Ganamos nuestro dinero’, dijo Neece. ‘Así son las cosas… No tenemos nada que tapar.’ El dinero envuelto es sustancial. En 1997, en una registración de formas realizada en el condado Tarrant, la iglesia pagó a una ‘parte relacionada participante’ $22.000.000.00 de dólares por ‘gastos de transmisión por televisión y medios en masa” para el 1997, recibiendo un descuento de aproximadamente $1.700.000.00 de dólares a base de la transacción.”

Pese a la investigación, Kenneth Copeland Ministries “está procediendo con un gran proyecto de levantar fondos, solicitando donaciones para la compra de equipo nuevo de televisión a fin de que Copeland pueda transmitir en alta definición”.